
(Iguala, Guerrero, 1960)
Javier Guadarrama es pintor y docente cuya obra se centra en el paisaje —con especial atención al mar y las variaciones atmosféricas del litoral— y en la exploración de la pintura como experiencia sensorial y evocativa. Estudió Dibujo y Pintura en el Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca (1983–1985) y la Licenciatura en Artes Visuales en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM (1985–1988). Desde principios de los años noventa forma parte de la planta docente de la Facultad, donde imparte Experimentación Visual en Pintura.
En más de tres décadas de actividad ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales en México, Estados Unidos, España y varios países de Latinoamérica. Entre sus individuales destacan Soliloquio de otoño (Galería Luis Nishizawa, ENAP, 1995), Estigma (Centro Cultural San Ángel, 1996), Horizontes compartidos (Edge Gallery, Denver, 2004) y Inmanencia (Galería Drexel, 2021). Ha participado en más de sesenta colectivas y ha presentado más de veinte individuales.
Su obra ha sido recogida en catálogos y publicaciones; en 2013 el CONACULTA publicó el libro Javier Guadarrama. Una cierta mirada al mar, que compila trabajos sobre su producción marina y los pone en diálogo con textos críticos. Realizó una residencia de producción en la Universidad de Colorado (Boulder) y ha colaborado en proyectos editoriales e ilustración vinculados a la investigación plástica.
Ha recibido reconocimientos como menciones honoríficas en la IV Bienal Nacional Diego Rivera (1990) y la II Bienal Nacional Hermenegildo Bustos (1996); obtuvo premio de adquisición en la III Bienal de Pintura del Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán” (2000), becas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (1993–1994, 1995–1996) y la incorporación al Sistema Nacional de Creadores de Arte (2011).
Técnicamente, trabaja en acuarela y óleo con una paleta orientada a la luz y la temperatura cromática para captar atmósferas marinas. Su serie sobre el agua articula el litoral como eje compositivo y “personaje”, conciliando observación meticulosa y voluntad poética, dotando a sus piezas de cualidad documental y sensorial. Su obra forma parte de colecciones institucionales y privadas y ha sido objeto de estudio por críticos y académicos. Como profesor y creador, Guadarrama mantiene un diálogo sostenido entre la experiencia del lugar y la construcción pictórica de la memoria sensorial.