Llámanos

 

Joaquín Flores

(Ciudad de México, 1989)

Joaquín Flores estudió Artes Plásticas y Visuales en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda (2007–2011), participó en el taller de dibujo de Germán Venegas y en el seminario de Fotografía Contemporánea del Centro de la Imagen; tras sus estudios trabajó como tallerista y guía en el Museo de Arte Moderno (2011–2012) y estableció su taller en Querétaro.

Su obra explora la periferia urbana: terrenos baldíos, canteras, escombreras y márgenes donde la acumulación de residuos, juguetes y restos arquitectónicos se transforma en una arqueología contemporánea. Con un realismo técnicamente depurado, Flores tensiona lo documental y lo poético; sus paisajes rehacen basamentos y fragmentos en imágenes-umbral que denuncian la cultura del desecho y, a la vez, recuperan una extraña belleza. La materialidad del pincel, el uso del claroscuro y la precisión del detalle convierten cada cuadro en un objeto que interpela tanto por su contenido como por su presencia física.

Ha participado en colectivas e intercambios nacionales e internacionales (Antiguo Colegio de San Ildefonso, Museo Luis Nishizawa, Museo de la Ciudad de México, Centro de las Artes de San Agustín Etla) y en ferias como Affordable Art Fair; presentó su primera individual En el borde (Galería Libertad, 2014) y la serie Escombros (Galería Cultura Colectiva, 2016). Obtuvo la Bienal Nacional de Pintura Julio Castillo (2014), fue seleccionado en la Bienal Luis Nishizawa (2017) y recibió la beca Jóvenes Creadores (FONCA, 2014–2015). Su obra integra colecciones como la Fundación Milenio, Arte Lumen y la Colección Kaluz.

El libro La materia del paisaje. Imágenes de la periferia urbana (Aldama Fine Art, 2019) documenta y contextualiza su serie homónima, reuniendo textos críticos, declaración del artista y un catálogo de obra que da cuenta de la coherencia y el desarrollo de su proyecto. La pintura de Joaquín Flores propone, con rigor técnico y matriz crítica, una reflexión sobre la memoria, el abandono y la potencia simbólica de los márgenes urbanos.