
(Ciudad de México, 1974)
Lorena Camarena es una pintora cuya práctica explora la tensión entre presencia y ausencia, la memoria y la materialidad de la pintura. Formada en la Universidad de Guadalajara (Lic. en Artes Visuales, 1996–2002) y con una trayectoria que pasó por la investigación y difusión en el Museo Nacional de San Carlos y el Museo Nacional de Arte (2002–2006), trabaja con capas, escurridos y lijados que generan veladuras en las que sombras de plantas y objetos se transforman en imágenes de luz.
En los últimos años su producción ha tenido una visibilidad sostenida en México y en el extranjero. Su serie Palma y pólvora fue presentada en el Museo de la Cancillería en 2022 en colaboración con Aldama Fine Art; la muestra reunió pinturas realizadas entre 2019 y 2022 y, tras su paso por la Ciudad de México, la itinerancia de la serie se mostró también en espacios de Jalisco. Asimismo, Camarena presentó trabajos en proyectos colectivos y salas nacionales: participó en la muestra Parafraseando a Picasso (Colegio de San Ildefonso, 2023) y en años recientes retomó y amplió series previas como Invernadero de sombras (Aldama Fine Art, 2019) y obras murales exhibidas en Fundación Sebastián.
En 2024 llevó una selección de obra al Reino Unido con la muestra titulada Alguna vez el paraíso (Once Paradise), presentada en el programa pop up cultural de la Embajada de México en Londres; la exhibición reunió piezas realizadas entre 2023 y 2024 y forma parte de la difusión internacional reciente de su trabajo. Esta y otras presentaciones recientes muestran la continuidad de su investigación sobre la sombra, la luz y la memoria atmosférica.
Creadora reconocida institucionalmente, Camarena ingresó al Sistema Nacional de Creadores de Arte en la convocatoria 2020 (periodo 2020–2022), distinción que ha permitido el desarrollo de proyectos y la producción de nuevas series en los últimos años.
Técnicamente trabaja sobre lino y otros soportes con acrílico y técnicas mixtas; sus procedimientos —saturación, veladura, lijado y reaplicación de capas— producen superficies donde lo vegetal y lo doméstico conviven con elementos que aluden a la mortalidad y la memoria (focos, huesos, cráneos). Sus pinturas invitan a una lectura pausada: las sombras funcionan como restos o “archivos” que, al invertirse en luz, revelan una poética de lo oculto y la huella.
Vive y trabaja en la Ciudad de México, donde mantiene su taller y participa en proyectos curatoriales, ediciones y exposiciones nacionales e internacionales.