
(Ciudad de México, 1953)
José Castro Leñero es pintor y grabador formado en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP UNAM) y en el Centro de Investigación y Experimentación Plástica (CIEP INBA). Presentó su primera exposición individual, Dibujo, en la Academia de San Carlos en 1976, y desde entonces ha desarrollado una trayectoria sostenida en la que confluyen el dibujo, la pintura, la gráfica y la experimentación material. Su obra desplaza lo cotidiano hacia territorios de memoria y desdoblamiento visual, recurriendo con frecuencia a técnicas mixtas —acuarela, acrílico, tinta, óleo y, desde 2017, también cerámica— para articular superficies donde la luz y la fragmentación operan como recursos narrativos.
A lo largo de las últimas décadas ha mostrado sus series en museos y galerías nacionales e internacionales; entre sus proyectos más recientes y relevantes figuran Mar de la memoria (Museo Casa Diego Rivera, Guanajuato, 2019), Ciudad interior (Museo de Arte de Sinaloa, 2022), Ciudad negra (Aldama Fine Art, Ciudad de México, 2017) y Ciudad Ficción (Museo de Aguascalientes, 2017). En Aldama Fine Art también presentó Circuito interior (2013). Estas exposiciones consolidan su interés por ensamblar apuntes, fotografías y trazos en composiciones que interrogan la experiencia urbana y la nostalgia visual.
Otras muestras significativas incluyen proyectos y participaciones en recintos nacionales e internacionales. Su práctica ha privilegiado el montaje de cuerpos de obra que combinan piezas en pequeño formato (apuntes y acuarelas) con obras de mayor escala, alternando la inmediatez del apunte con la construcción de narrativas pictóricas complejas.
Técnicamente, Castro Leñero explora la tensión entre el trazo y la mancha; su paleta y manejo de la luz procuran una sensación de desdoblamiento y sobreexposición que desestabiliza la lectura fotográfica de la imagen. En años recientes incorporó la cerámica a su práctica —reconocida en la Segunda Bienal de Cerámica Artística Contemporánea (2018)— ampliando así el campo material de su poética visual.
Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1997; su obra circula en recintos y colecciones públicas y privadas y ha sido objeto del interés de críticos y académicos. Su trabajo articula imagen y archivo: fragmentos de ciudad, trazos de persona y objetos cotidianos que, al recomponerse, crean paisajes interiores funcionando como dispositivos de memoria y lectura crítica.